Indefinido


Camino apurando el paso ―ebrio de equívocos, golpeado, con la mente viscosa― por un desierto de almas muertas. Hablo, digo, explico y hasta escribo, a veces, de forma aparentemente indefinida, y por ello soy tan inverosímil y peligroso como el orate furioso pertrechado con un cuchillo oxidado.
Quiero borrar la insolencia desafortunada y convertirme cuanto antes en otro espejo transparente de la aglomeración.
© 2018 Mesa para uno
© Raquel!* (Foto)