12 de julio de 2016

Rafael


Nada ha cambiado
en la realidad perecedera,
ahora estás allí,
pero dejaste tu huella
y nunca estarás solo.
Y ahora, desde allí
escucharás el silencio,
como siempre hiciste,
y nosotros recordaremos
con orgullo tu sencillez
y la nobleza de tu corazón.