20 de junio de 2014

Buscando el cielo


Es una gran ciudad, dicen, y así es como debe ser. Formada por la monocromía ambiental del cemento y por el ladrillo de la arquitectura barata de los edificios, su cénit son los rótulos y carteles comerciales que sustituyen la ausencia de vegetación. Las calles y aceras son estrechas, los edificios tan altos que se van estrechando los unos y los otros en su parte superior, y algunos miramos hacia arriba, donde queremos vislumbrar un trocito de cielo, los reflejos del atardecer o el fulgor de alguna estrella invisible. Buscamos la amplitud de la que carecemos, la belleza que se nos esquilma, el aire que se nos restringe, buscamos hasta que chocamos con los que caminan en la dirección contraria y nos llaman la atención por mirar donde no debemos.

©Jocarlo (Foto)